Sara
El legado de una zapatera.
Sara Mangado es zapatera y artesana del calzado. Aunque estudió Diseño Gráfico en Madrid y durante un tiempo pensó que ese sería su camino profesional, la vida la llevó de regreso a su barrio y al oficio que siempre había estado presente en su hogar. Su padre ha sido su mayor referente: comenzó a trabajar poco a poco con él, quien le enseñó cada técnica con paciencia, hasta que acabó enamorándose de esta profesión. Cuando él se jubiló, Sara decidió continuar con su legado y hoy en día da trabajo a otras personas.
En su trabajo valora por encima de todo la precisión, el detalle y la calidad. Le motiva encontrar soluciones, reparar aquello que otros dan por perdido y demostrar que casi siempre existe una manera de alargar la vida de un buen zapato. Este oficio le permite seguir siendo creativa, experimentar con materiales, observar colores y formas, y pensar en nuevas posibilidades que devuelvan al calzado su mejor versión.
Cada pie, una necesidad; cada trabajo, un propósito.
Además de las reparaciones, en el taller asesoran a cada persona según sus necesidades: desde qué suela o plantilla es la más adecuada hasta cómo cuidar correctamente la piel o las zapatillas deportivas. Entienden que cada pie es distinto y que cada uso también lo es, y esa atención personalizada forma parte de la magia del día a día.
Para Sara, reparar es una manera de entender el mundo: cuidar lo que se tiene, apostar por lo duradero y no permitir que lo valioso se deseche a la primera. En su taller, cada costura y cada acabado se convierten en una pequeña declaración de principios.